Es posible señalar a los compañeros las cartas que se tienen. Tales señas pueden variar de un lugar a otro y está permitido que los jugadores elaboren su propio código, pero hay algunas muy frecuentes:
- As de espadas: levantar las cejas.
- As de bastos: guiñar un ojo.
- Siete de espadas: mover los labios hacia la derecha.
- Siete de oros: mover los labios hacia la izquierda.
- Cualquier tres: morder el labio inferior.
- Cualquier dos: fruncir los labios hacia adelante, como besar.
- As de oros o as de copas: abrir un poco la boca como al decir ¡oh!
- Malas cartas: cerrar los ojos.
- Buenas cartas para envido: inclinar la cabeza hacia adelante o también fruncir la nariz.
Hay que tener en cuenta que las señas para informar a los compañeros también pueden observarlas los contrarios.
Por otra parte, es muy importante cuidar el lenguaje utilizado durante el juego, en especial si se trata de expresiones reservadas, como quiero y no quiero, que aunque se usen al margen de la partida en sí pueden interpretarse como parte de la misma y obligan. Es conveniente insistir en el hecho de que las expresiones reservadas de todo tipo obligan, por lo que si alguien menciona la palabra flor, está obligado a tenerla (y si no la tiene pierde los tantos de la mano). También si alguien dice truco al principio, equivocándose porque se refiere al juego en general, pierde la posibilidad
de decir flor o envido, por considerarse que ya ha iniciado las jugadas de truco; se le puede responder, por ejemplo, flor y quiero retruco.
También se emplean ciertas expresiones que se prestan a menudo a discusión. Tratándose de campeonatos las expresiones valederas son las siguientes:
Envido mi flor: vale lo primero, o sea el envido.
Envido mi truco: valen las dos expresiones.
Envido envido: dicho por un mismo jugador vale por un envido simple.
Envido mi falta envido: vale como envido simple.
No hay flor sin truco: en campeonatos significa las dos cosas cuando no se han jugado cartas. Las palabras "no hay" no niegan el canto, ya que para estos casos existe la expresión sin ley, que significa sin flor. Sólo en las partidas comunes se la interpreta como negación de flor y si echado el truco. Si se ha jugado alguna carta sólo vale el truco.
No quiero ser cobarde, ¡quiero!: la negación se realiza en la primera parte y el quiero final no tiene valor.
En el envido, las proposiciones deben cerrarse, con las expresiones quiero o no quiero, pero en el caso de que se suba, ello implica la aceptación de las anteriores. En la flor y en el truco las condiciones son distintas. A una flor se contesta con otra o se dice es buena (y también no tengo) si no se tiene nada. En el truco no puede retrucarse sin haber manifestado antes claramente que se aceptaba la anterior diciendo quiero. En los cantos o apuestas quedan prohibidos los diminutivos y los términos que se presten a equívoco:"quieto", "quiebro", "trulo", "florcita", etc. En campeonatos cualquier forma equívoca se tomará como una proposición de juego.
En los casos en que se haga un desafío doble, si se acepta o rechaza en su totalidad bastará con decir quiero o no quiero. Si únicamente se acepta una parte hay que decir primero que se pasa de la otra parte, ya que si no quedarían aceptadas las dos (paso y quiero, quiero y paso).


3 comentarios:
cuando quieras..
trae a un amigo de funes que aca tenes contrincantes..tanto que se hacen los truqueros..
tu vecino y yo..contra el mundo!
kjajka
adios TOTO (?)
[b]JUAN,,[/b]
http://www.fotolog.com/2defernet2decoca
http://www.fotolog.com/2defernet2decoca
uh que verga decia que se podian usar los codigos..
jajaj
Publicar un comentario